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Mártires que hicieron reaccionar a Honduras

Tinta Verde

Mártires que hicieron reaccionar a Honduras

Mártires que hicieron reaccionar a Honduras

Los últimos días en Honduras han sido de festejo, la alegría se respira en cada rincón del país, al fin, después de 12 años de lucha constante, se ha logrado derrocar la dictadura que mantenía sometido a un país entero.

Pero no ha sido solo festejo, ha venido la nostalgia, estos últimos años han sido de mártires, campesinos y campesinas, obreros, estudiantes, abogados, médicos, maestros, intelectuales, periodistas y junto a ellos y ellas ha habido grupos de mayorías pobres asesinados en grandes masacres, en total indefensión, que permanecen en el anonimato, y que nos recordaran eternamente estos 12 años de sufrimiento.

Honduras ha vivido en guerra, nos han ido asesinando sin miramiento alguno, sin reparo, nos han asesinado como les gusta, previa amenaza, previo toletazo.

En las luchas sociales, en las calles, si se llegaba a oír un reclamo o una expresión de rechazo ante tanta muerte, la respuesta no se hacía esperar; la compañera Berta Cáceres fue prueba de esto, que ante su constante lucha por la defensa de los bienes comunes fue vilmente asesinada.

Y esa ha sido la fórmula para morir en Honduras, el creer que la desigualdad social se puede eliminar o al menos, disminuir un poco esos niveles de desigualdad y de pobreza insuperables. Definitivamente, en esa Honduras, da tristeza vivir. Duele el ánimo de pelea y la bajeza de quienes dan las órdenes de las ejecuciones ilegales.

Fuimos testigos de lo que nuestros mártires hicieron en sus comunidades, apreciamos el cariño con el que ellos y ellas fueron construyendo paz, como con su solidaridad fueron los que nos movieron a no quedarnos en la comodidad de no hacer nada. Y también fuimos testigos de cómo sus asesinos quedaron en la impunidad. Pero ya no aguantábamos más y estallamos, se agotó la paciencia de ser nosotros y nosotras quienes pusieran los muertos. Fue posible que reaccionáramos antes de que mataran a un país entero.

Hoy por hoy, nuestros mártires sintetizan en su vida y muerte lo que ha sido la realidad nacional de una manera brutal. Por eso mismo, nos identificamos con ellos y ellas, de tal manera que ya forman parte de nuestra identidad.

Por esto, la lucha debe continuar para que sus asesinos, y aquellos que encubrieron sus crímenes, incluyendo a quienes promovieron y aprobaron la amnistía que los puso fuera del alcance de la justicia, paguen por tales crímenes.  

A pesar de la alegría que hemos experimentado en estos días, nada podrá borrar el recuerdo, fundamentado en la rebeldía verdadera y el compromiso social de los que hoy ya no están con nosotros viendo la caída de la dictadura. La entrega generosa de nuestros mártires es mucho más fuerte que la muerte y el paso del tiempo. Por eso, los asesinos y sus encubridores tampoco podrán ser olvidados. Ningún abrazo o mensaje de paz podrá hacernos olvidar lo que hicieron, y no, no se trata de odio, sino de justicia.    

Hoy más que nunca es necesario destacar esta victoria como un homenaje a todas las personas hondureñas que fueron confrontadas, asesinadas o secuestradas, y luego muertas, por la Dictadura del Partido Nacional. Isy Obed, Emo Sadloo, Kimberly Dayana.

Hemos pasado por inolvidables e insuperables situaciones durante el tiempo del conflicto, la pérdida irreparable de personas inocentes, Roger Bados, Berta Cáceres, Erick Martínez; que como consecuencia de expresar el amor, la verdad, la paz y la justicia han tenido que sufrir esa violencia de Estado.

Hoy como ayer, nuestros mártires siguen presentes, Pedro Muñoz, Roger Vallejo, Soad Nicole; hoy como ayer, el capitalismo nos conduce una y otra vez a la barbarie. Hoy como ayer, queda claro quiénes hacen funcionar el mundo, quienes son las y los esenciales. Y también quienes son los miserables.

Por quienes lucharon por ver lo que hoy estamos logrando, por quienes se fueron antes de ver a Honduras levantarse, por quienes no tienen nombre, por quienes siguen luchando por una Honduras, por todos y todas ustedes

¡Ganamos!

Flor Euceda

Tinta Verde es un proyecto formativo y divulgativo periodístico enfocado en tratar a profundidad la problemática que viven las mujeres de Honduras, y articular herramientas de comunicación para enfrentar la desinformación y manipulación informativa con sesgos machistas y discriminatorios que existe en el país.

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