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Honduras: Mujeres gritan justicia en una sola voz “Yo No Quiero Ser Violada”

Tinta Verde

Honduras: Mujeres gritan justicia en una sola voz “Yo No Quiero Ser Violada”

Honduras: Mujeres gritan justicia en una sola voz “Yo No Quiero Ser Violada”

Honduras es uno de los peores países para nacer y ser mujer. Según el Ministerio Público cada 3.5 horas una mujer o una niña sufre de violencia sexual en Honduras y en los último dos años se reportaron 4,902 agresiones sexuales.

La violencia sexual abarca actos que van desde el acoso verbal a la penetración forzada y una variedad de tipos de coacción, desde la presión social y la intimidación a la fuerza física. (Organización Mundial de la Salud, OMS).

En el 2018, Silvia Vanessa Izaguirre fue asesinada por oponerse a ser violada. Y este es el momento en el que surge la campaña “Yo No Quiero Ser Violada”, como respuesta a la ola de violencia machista.

La campaña pretendía visualizar las múltiples maneras de ser violentadas, los espacios públicos fueron evidenciados como lugares en los que se ha perpetuado la violencia hacia las mujeres, la cual ha ocurrido en buses, escuelas, barrios, calles, iglesias, hogares; demostrando la inseguridad que las mujeres deben de vivir día tras día.

La campaña “Yo No Quiero Ser Violada” también dejaba en evidencia que las violencias hacia las mujeres se han continuado durante todos los años por agresores comunes como padres, tíos, abuelos, primos, docentes, pastores, curas, cualquiera que se pueda imaginar.

Otro acontecimiento que marca la necesidad de accionar colectivamente fue la violencia patriarcal cobrándose otra víctima y en esta ocasión en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en Valle de Sula, mientras se dirigía a clases.

Así surge el Movimiento Yo No Quiero Ser Violada, en un país donde la vulneración de los derechos de las mujeres y la justificación de la violencia machista y patriarcal están todos los días presente.

Yo No Quiero Ser Violada desde la voz de una de las fundadoras

La abogada Erika García, explicó que a inicios de 2018, “cuando observé la fuerza de un grupo de chavas autoconvocadas desde la digna rabia, juntarse para gritar “Yo No Quiero ser Violada”, me erizó la piel. Supe inmediatamente que el “Yo” no era individual, pues fueron capaces de ponerse en los zapatos de otras y nombrarse desde ese lugar”.

La defensora de los derechos de la mujer, sostuvo, “así que el “Yo” fue traducido a el “Nosotras”, y eso se evidenció con todo el accionar político para visibilizar la cruda realidad de miles de mujeres y niñas en Honduras, si, son miles, pues cada 3 horas una mujer o niña denuncia violencia sexual, y ellas son solo las que lo denuncian”.

“Yo No Quiero Ser Violada” se trataba de una campaña, en donde rápidamente muchísimas jóvenes de diferentes lugares del país se sumaron a empapelar muros como una forma de protesta.

Erika, dijo que “a finales del 2018, un grupo de estas chicas nos reunimos a pensar de qué manera juntábamos a todas esas voces, y fue así como se realizó una primera Asamblea Nacional, en donde la pregunta inicial era “¿Queremos convertirnos en un movimiento?”

Luego de mucho análisis y debate, la respuesta colectiva fue un maravilloso SÍ. A partir de ello, comenzamos a construir juntas nuestro objetivo, estructura, misión, visión, canales de comunicación y posteriormente nos cuestionamos muchísimas cosas para construir así nuestros principios y valores, esto ya en una segunda Asamblea Nacional, siendo entonces un movimiento, explicó, García.

De igual forma, puntualizó que han pasado ya varios años, también hay muchas compañeras que han aportado su sabiduría, fuerza, inteligencia, rebeldía, arte, dignidad y tiempo; también han ocurrido diversos cambios/transformaciones, infinidad de debates, miles de anécdotas, pero sobre todo muchísima creatividad y coraje para seguir gritando “Yo No Quiero Ser Violada”.

Exigiendo justicia al Estado de Honduras para que resuelva esta violencia contra las mujeres, en el año 2020 de 2,129 denuncias por violencia sexual ante el Ministerio Público de las cuales 272 casos ingresados en el Juzgado de Letras y 44 sentencias condenatorias y 241 casos ingresados en el Tribunal de Sentencia y 137 sentencias condenatorias.

Quedando en evidencia la ineficiencia de operación de los entes gubernamentales de justicia. En este país no hay día en el que las mujeres no sufran violencia y se vean limitadas a la expresión de la vestimenta para evitar el acoso callejero, no hay día en que el miedo y la incertidumbre de regresar a casa no esté presente en la vida cotidiana.

Texto: Josselyn López y Julissa Rivas

Fotos: Gissel Grandez

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Tinta Verde es un proyecto formativo y divulgativo periodístico enfocado en tratar a profundidad la problemática que viven las mujeres de Honduras, y articular herramientas de comunicación para enfrentar la desinformación y manipulación informativa con sesgos machistas y discriminatorios que existe en el país.

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