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Tito Asfura alias ´´El Diferente´´ esconde millonaria fortuna en Panamá

Política

Tito Asfura alias ´´El Diferente´´ esconde millonaria fortuna en Panamá

Tito Asfura alias ´´El Diferente´´ esconde millonaria fortuna en Panamá

El día de hoy (Domingo, 03 de octubre del 2021), fecha en que se conmemora el natalicio de uno de los hombres más ilustres de Centroamérica, el estadista José Francisco Morazán, circuló la noticia de los presuntos vínculos de los líderes del partido de gobierno con empresas «Pantalla» Panamá que esconden millonarias fortunas de las cuales se presume son producto del lavado de activos, tráfico de estupefacientes, actos de corrupción, presuntos saqueos al erario y supuesta evasión de impuestos.

Una investigación internacional que extrañamente no ha sido publicada de forma integra por los medios de comunicación corporativos, destacan al prestigioso ingeniero y tambien edil de la ciudad capital de Honduras, Tito Asfura, como un multimillonario dueño de múltiples empresas en Panamá, Asfura habría acumulado cantidades excesivas de dinero por supuestos actos ilícitos con la presunta complicidad de líderes del oficialismo en el país centroamericano, como ser exalcalde capitalino Ricardo Álvarez, el actual jefe del ejecutivo hondureño, el abogado Juan Orlando Hernández y miembros del Congreso Nacional.

Compartimos de forma integra la redacción de Contra-Corriente:

Nasry Asfura, actual alcalde de Tegucigalpa y popular candidato presidencial, y su antecesor en el gobierno de la capital y actual vicepresidente de Honduras, Ricardo Álvarez, manejaron sociedades offshore en Panamá, mientras estaban en cargos de elección popular. Esta revelación cobra importancia, dado que en el pasado ambos fueron investigados por posibles desvíos de dinero. Ninguno de los dos explicó para qué las usaron.

Los dos últimos alcaldes de Tegucigalpa —que son también dos de los políticos más prominentes de Honduras— fueron accionistas de sociedades offshore en Panamá mientras eran funcionarios públicos, según documentos internos de una firma de abogados en ese país. En ambos casos, el Banco Ficohsa hondureño facilitó su constitución.

El actual alcalde Nasry «Tito» Asfura, quien es hoy el candidato presidencial del Partido Nacional para las elecciones del próximo mes y es la figura política más popular de Honduras, fue accionista mayoritario de una sociedad offshore en Panamá que luego terminó en manos de miembros de la  prominente familia Atala Faraj, dueña del grupo financiero Ficohsa.

Su predecesor en la Alcaldía, Ricardo Álvarez, quien es actualmente el primer designado presidencial de Juan Orlando Hernández (y, por lo tanto, uno de sus vicepresidentes), también aparece como accionista de otra empresa offshore.

En los dos casos, las sociedades fueron creadas por el bufete legal panameño de Alemán, Cordero, Galindo & Lee, más conocido como Alcogal, y eran manejadas en el día a día por los mismos tres directivos. Los trámites cotidianos de esa empresa eran notificados por Alcogal a empleados de Ficohsa, según revela la correspondencia interna de ese bufete.

Estos son algunos de los hallazgos del análisis que hicieron el medio hondureño Contracorriente y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP)de cientos de documentos internos pertenecientes a varias firmas especializadas en gestionar sociedades offshore en Panamá y otros países. Estas revelaciones hacen parte de la investigación transfronteriza Pandora Papers, que lideró el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).

Una fuente anónima compartió con ICIJ 2,94 terabytes de registros financieros confidenciales, en lotes separados a lo largo de varios meses, que suman más de 11,9 millones de documentos, de 14 empresas proveedoras de servicios offshore que crean y administran sociedades de papel y fideicomisos en paraísos fiscales alrededor del mundo. Bautizados como los Pandora Papers, estos documentos que datan entre 1996 y 2020, y están en inglés, español, chino, griego, ruso, entre otros idiomas, revelan conexiones con sociedades y negocios en más de 200 países y territorios. La colaboración de más 600 periodistas hizo posible investigar cientos de ellos, simultáneamente en 117 países. 

Los dos políticos —el hoy vicepresidente y el hoy candidato presidencial— han estado en los últimos tres años bajo investigación de la justicia hondureña por posibles casos de corrupción ligados a sus gestiones como funcionarios públicos. La posesión de sociedades offshore en sí no es evidencia de actividades irregulares, pero el hecho de que tanto Asfura como Álvarez figuraran como accionistas mientras eran servidores públicos abre interrogantes. 

Los funcionarios públicos hondureños tienen la obligación de reportar sus intereses económicos ante el Estado, pero estos reportes no son públicos y por tanto no es posible saber si declararon estas empresas al fisco, ni para qué las usaron. Ninguno de los dos respondió las preguntas de esta alianza al respecto.

«Papi» en un paraíso

Nasry Asfura Zablah, un carismático político, cuyo eslogan de campaña es «Papi es diferente», aparece como accionista mayoritario de una sociedad offshore cuya existencia no se había hecho pública hasta ahora. Esa empresa, Karlane Overseas S. A., fue creada en Panamá en enero de 2006, según documentos internos de Alcogal.

Un año y medio después, el 20 de junio de 2007, los directivos de la sociedad (Edgardo Eloy Díaz, Fernando Antonio Gil y María Vallarino, cuyos nombres se repiten en cientos de empresas de la firma panameña) decidieron anular los dos certificados de acciones al portador de Karlane. Según consta en un acta de reunión  de Alcogal, los reemplazaron por dos nuevos, esta vez con nombre propio.

Uno de esos certificados, que reunía 9999 de las 10,000 acciones de la empresa, fue emitido a nombre de Nasry Juan Asfura Zablah.

El segundo certificado, que representaba una única acción, quedó a nombre de Enrique Rodríguez Burchard, un abogado comercial hondureño de la firma legal Aguilar Castillo Love. Este abogado había sido diputado suplente en el Congreso Nacional por el Partido Liberal y tuvo un poder general  sobre la sociedad Karlane en 2006.

Rodríguez Burchard niega que él haya firmado algún documento sobre la sociedad. En una entrevista con esta alianza periodística dijo que «en el caso particular de esta empresa, lo que sí recuerdo es que yo ni abrí cuentas como socio ni recibimos ningún ingreso». 

«Yo no sé cuántas acciones tenía. dijo Rodríguez Burchard. «Probablemente fue una acción nominal, esa empresa es panameña y de plano nosotros no la hicimos y lo que sí le digo es que no recibí ni un peso de allí». Además, días antes de la entrevista en un mensaje de correo electrónico que envió a este equipo periodístico, había escrito: «Como abogado anualmente participamos en muchas operaciones mercantiles y en algunas de ellas nos toca ser socios temporales de empresas o socios nominales. Esto es que, para cumplir el requisito legal de tener el mínimo de miembros, se nos extiende una acción por valor nominal (entiéndase USD1, USD10 o USD100)».

En la fecha en que los directivos de Karlane emitieron la mayoría de acciones a nombre suyo, Asfura —quien había trabajado anteriormente como fiscal municipal, asesor y gerente de servicios públicos en las alcaldías de Nora Gúnera de Melgar (recientemente fallecida) y Óscar Acosta— era regidor en la Corporación Municipal del Distrito Central.

En el sistema político hondureño, los regidores son los integrantes del cuerpo legislativo local. No son elegidos directamente por los ciudadanos, sino que las curules se asignan según los votos que obtengan los partidos en la elección a alcalde. Asfura, que había perdido las primarias internas de su partido con Ricardo Álvarez, se sumó entonces a la campaña del hoy vicepresidente y fue una de sus fórmulas para regidor por el Partido Nacional.

Por otro lado, Burchard era diputado suplente en el Congreso Nacional, sin embargo él explicó: «No he sido funcionario público, ni correligionario, ni compañero de trabajo del candidato presidencial», y en la entrevista dijo que los diputados suplentes no son considerados funcionarios públicos y por ello no deben reportar sus bienes, en todo caso, lo que se reportaría son las transacciones o los bienes: «si tengo una acción nominal eso no se reporta», agregó.  

El abogado dijo que Asfura es su amigo y que éste nunca ha tenido una cuenta ni una tarjeta de crédito en el extranjero. «Lo regañamos porque no tiene certificado de depósito, a él le pasa algo allí y deja a los hijos ¡a saber cómo!», dijo enfático Rodríguez Burchard. «En treinta y pico de años de conocerlo le habré hecho dos trabajos legales, algún traspaso, alguna auténtica», y aseguró que tiene otros dos o tres abogados que trabajan con él. 

Esta alianza periodística solicitó una entrevista a Asfura y luego le envió un correo electrónico con las preguntas sobre esta sociedad. El candidato presidencial, sin embargo, no respondió directamente, sino que lo hizo en su nombre el periodista Arístides Aceituno, remitido por el mismo Asfura semanas atrás cuando explicó que es su mano derecha y que tiene cuarenta años de trabajar con él.

«Sobre sus preguntas, me respondió (refiriéndose a Asfura), que él no tiene ningún tipo de inversión en otro país. Todo lo que tiene lo tiene registrado acá, que desconoce los nombres de Karlane Overseas, porque no tiene ninguna sociedad, como usted pregunta», dijo Aceituno.

Le insistimos a Aceituno acerca de la importancia de poder hablar con Asfura directamente o que él mismo respondiera por correo o por teléfono. Sin embargo, Aceituno respondió: «Él ya le está respondiendo a su manera. No tiene nada que ver ni sabe de lo que lo que está preguntando, que no tiene ninguna sociedad. El silencio también comunica. Usted tendrá su fuente o las evidencias de lo que pregunta».

Contratistas de la Alcaldía y sus lazos con Asfura

Al tiempo que era funcionario público, Asfura tenía vínculos con empresas que ganaron contratos millonarios con la alcaldía de Tegucigalpa para la recolección de basura en la capital. Una de ellas es Cosemsa, en la que Asfura no aparece en los registros como socio accionista o parte de la junta directiva, pero sí figura como garante para la adquisición de un crédito por USD 2 millones con la empresa Crédito Inmobiliario Jacaleapa, creada en 1986. Asfura figura como administrador general de CI Jacaleapa y su hermana Mary Ivette Asfura Zablah figura como secretaria general, según el registro mercantil hondureño.

Junto con la empresa AMA de Honduras (Amahsa), Cosemsa obtuvo contratos entre 2008 y 2010 con la autoridad legislativa local, de la que Álvarez era uno de los regidores, por unos USD 8 millones, según una auditoría del Tribunal Superior de Cuentas (TSC). En una entrevista con Contracorriente el 21 de marzo de 2021, día de las elecciones primarias, Nasry Asfura dijo que no recordaba haber sido garante de un crédito para Cosemsa porque había pasado ya mucho tiempo. 

Además de Cosemsa, la empresa Sula Ambiente  —de la que «Papi» era socio— tuvo un contrato para la recolección de basura en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país.

En los años siguientes ‘Tito’ Asfura —descendiente de inmigrantes palestinos que llegaron a Honduras a inicios del siglo XX e hijo del empresario dueño del almacén La Fama en Comayagüela (pegada a Tegucigalpa)— fue forjando un perfil político cada vez más visible. Entre 2010 y 2014 fue diputado del Partido Nacional por el departamento de Francisco Morazán, donde se encuentra la capital Tegucigalpa, con un breve paréntesis cuando fue nombrado director del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) en el Gobierno de Porfirio Lobo por un año. A finales de 2013 fue elegido alcalde de Tegucigalpa, duplicando la votación de su más cercano rival. Cuatro años después, se reeligió con más de seis veces el número de votos de sus contrincantes. Ahora es candidato presidencial para las elecciones de noviembre próximo, después de haber ganado las primarias de su partido en abril pasado. 

VP offshore

Además de Asfura, su predecesor en la Alcaldía de Tegucigalpa, el exalcalde Ricardo Antonio Álvarez Arias, actualmente primer designado presidencial de Juan Orlando Hernández, también aparece en los archivos de Alcogal. Figura como accionista de la sociedad Netplum International Inc., creada en Panamá por la firma legal el 9 de agosto de 2006, seis meses después de la constitución de la empresa de la que Asfura sería luego accionista mayoritario. Netplum fue registrada con un capital inicial de 10,000 dólares, según el documento notarial  de constitución. 

Como sus directivos aparecen los mismos tres de Karlane: Edgardo Eloy Díaz, María Vallarino y Fernando Antonio Gil.

Alcogal le dio especial importancia a esta empresa porque uno de los socios que presta su apellido al nombre del bufete, el exministro de Justicia panameño Jaime Eduardo Alemán, compareció personalmente ante el notario ese día, según consta en ese mismo  documento. Los vínculos de Netplum con Ricardo Álvarez se remontan al menos hasta 2012, según archivos de Alcogal.

El 25 de abril de 2012, el bufete expidió un documento certificando que los únicos dos accionistas de la sociedad eran el entonces alcalde y su esposa: Ricardo Álvarez Arias aparecía con 5000 acciones y Lucrecia Mejía de Álvarez con las restantes 5000. Cuatro años después, en junio de 2016 y cuando Álvarez ya era el designado presidencial, un certificado idéntico confirmó que esa situación no había cambiado.

En ambas fechas Álvarez  —a quien le suelen decir «El Compa»— era alto funcionario del Estado, a mediados de 2012, cuando salió el certificado accionario a su nombre, estaba en la mitad de su segundo período como alcalde de la capital. Y en 2016, cuando aún era accionista de Netplum, llevaba dos años como designado presidencial de Juan Orlando Hernández.

Aunque Lucrecia Mejía Boquín es conocida públicamente como la esposa de Álvarez, en 2019 sonó como precandidata a la alcaldía de Tegucigalpa para las elecciones de este año, aunque finalmente no participó en las internas del Partido Nacional.

Seis meses después, el 16 de diciembre de 2016,  otro documento de Alcogal  certifica que se le había concedido un poder especial de Netplum a Ricardo Antonio Álvarez y uno general a su hermano Juan Carlos Álvarez Arias. En la fecha en que recibió ese poder, el hermano del designado era presidente ejecutivo del estatal Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi). Según el registro de Panamá, Netplum fue disuelta el 23 de octubre de 2019.

Esta alianza periodística buscó a Álvarez tanto por teléfono como por correo electrónico desde el 15 de septiembre, pero al cierre del reportaje no había respondido a nuestros mensajes.

Alcogal no respondió sobre estos casos específicos, pero señaló a ICIJ —el consorcio que lideró la investigación de Pandora Papers— que en los casos de «personas expuestas políticamente» como Asfura y Álvarez se realiza «un proceso reforzado de debida diligencia» y que uno de los requisitos adicionales es que la persona sea remitida a la firma por «una entidad profesional de prestigio».

«Somos abogados profesionales y respetuosos de la ley que, con trabajo arduo y profesionalismo, hemos construido una exitosa firma de abogados, así como un reputado negocio de constitución de sociedades con oficinas en muchas partes del mundo», aseguró, añadiendo que renuncian a representar clientes en casos donde sospechan que esté involucrado en lavado de activos, financiación del terrorismo u otras actividades ilícitas. «No sólo nunca hemos sido acusados y mucho menos condenados por actividades ilícitas, sino que los resultados de las inspecciones reglamentarias a las que nos sometemos regularmente son la mejor prueba del rigor de nuestro trabajo de cumplimiento», agregó.

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