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En defensa de la Revolución Cubana y de los logros de 55 años de solidaridad y amor de las brigadas médicas

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En defensa de la Revolución Cubana y de los logros de 55 años de solidaridad y amor de las brigadas médicas

Por Bayron Rafael Rodríguez Pineda


Por más que el bloqueo, el odio, calumnias y difamaciones por parte de la derecha internacional hacia Cuba han pretendido detenerla, la revolución de las batas blancas no ha dejado de tener un impacto en los grandes retos de la salud de los pueblos.

Su aporte lo reconocen organizaciones de gran peso mundial como la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en especial los pueblos de las zonas más recónditas del mundo que todavía a finales del siglo XX y principios del XXI no habían recibido atención médica real y de calidad hasta que llegaron las brigadas médicas revolucionarias.

El neoliberalismo como política del saqueo de los pueblos, como nos lo recuerda nuestro comandante Fidel, ha dejado de atender las grandes prioridades de la humanidad. La pandemia del COVID 19 ha desnudado de manera contundente la poca prioridad que existe en este sistema por la salud del ser humano.

Esta contradicción entre el capital que ve la salud como mera mercancía fue descubierta y debatida en la práctica por la revolución cubana que no ha escatimado esfuerzos para potenciar la investigación farmacológica ,la formación de escuelas internacionales de Medicina, las cuales han formado a más de 68 mil profesionales, convirtiéndose en una potencia mundial en temas de salud pública y brigadas médicas internacionales en el tratamiento de pandemias y desastres naturales durante 55 gloriosos años, inspirados por el ejemplo de nuestro comandante Ernesto el Che Guevara.


Un breve pero certero antecedente de la trascendente labor de las brigadas solidarias son la lucha contra la pandemia del cólera en África y América latina, las campañas de prevención contra el VIH-SIDA en los años ochenta y noventa, la lucha contra el dengue clásico y hemorrágico, las atenciones médicas preventivas gratuitas para enfrentar enfermedades comunes y la desnutrición especialmente en niños.

Pero también la revolución cubana aportó con las cirugías a problemas de la vista que supera el medio millón y en otros contextos más recientes como la lucha contra el Ébola en África y ahora mismo, en la lucha mundial en contra del coronavirus. Para lo cual, las brigadas médicas cubanas no solo tienen la experiencia en sus largos años de combatir virus y bacterias comunes que en países como los nuestros se convierten en mortales por falta de acceso a la salud, sino también posee la fuerza y dedicación puesta a través de la investigación científica destinada a combatir el COVID 19.

Es paradójico que en esta crisis, países del primer mundo como Italia, España y Andorra reciben la solidaridad del pueblo cubano con una economía bloqueada y muchas limitaciones, y no bastando con esto, se extiende a pueblos como Venezuela, Nicaragua y casi todos los países del caribe y proximalmente a México y Honduras.

A pesar de todo este antecedente que es para nada desconocido, en un acto infame, además de injusto e ingrato, personeros del Colegio Médico que en 2019 encabezaron al magisterio una lucha por elevar el presupuesto de salud y educación en Honduras, el día de ayer, 14 de abril, mostraron una postura negativa e incluso de descrédito al aporte de la brigada médica cubana frente al anuncio de arribo a nuestro país.

La doctora Suyapa Figueroa, presidenta de esta institución y vicepresidenta de la Confederación Medica Latino Iberoamericano, en un mensaje vergonzoso ante la opinión pública dejó de lado su compromiso hipocrático para develar su sesgo político apoyando abiertamente la postura de pedir la expulsión de la brigada médica.

Sin duda alguna, su voz colegiada y autorizada tiene un impacto no solo en Honduras, sino también en la región y particularmente en los países que forman parte de la Confederación. Sobre esto es curioso y necesario precisar que dicha organización es financiada por la EOA y que la postura manifestada por la doctora coincide con la de los regímenes ilegítimos y producto de golpes de Estado de Brasil y Bolivia donde las brigadas ya han sido expulsadas, por ser, a consideración de la doctora Figueroa, “un gasto innecesario para los Estados”.

Es aún más necesario entonces precisar estas coincidencias entre las derechas latinoamericanas, que desde su sesgo ideológico se suman a apoyar y fortalecer el bloqueo en contra de Cuba y desde la solidaridad del proyecto político de derecha son plantean contrarios y en rechazo a la Cuba humana y solidaria.

El discurso de la vocería del Colegio Médico, deja claro la capacidad de unificarse en posicionamiento ideológico y valores que tiene la derecha mundial cuando se trata de defender sus privilegios. Ya que, como se ha referido, deja relucir su solidaridad ante proyectos golpistas en la región marcado por las coincidencias ya señaladas y muestra su lucha constante por tergiversar los verdaderos valores de solidaridad con los pueblos del mundo, ya que defienden los privilegios de una salud que debe ser fortalecida desde el presupuesto público, pero sin dejar de ser privada o sin pretender frenar los procesos estructurales de precarización del derecho a la salud y de los derechos en general de los pueblos.

En pocas palabras y como lo explicó en términos vacíos el Doctor Umaña en San Pedro Sula, las brigadas médicas atentan contra los que ya tienen privilegios con la salud en Honduras. En ese sentido, plantear que el propósito de la brigada médica es sustituir a los médicos Hondureños es una desfachatez, ya que, en todo caso la exigencia de emplear a los más de 8,000 médicos hondureños debe ser hecha al Estado neoliberal que no invierte en la salud pública y tiene un ejército de profesionales de la salud para fortalecer lo privado.

Ninguna de las razones que permiten esta realidad de desempleo de profesionales de la salud en Honduras es responsabilidad de la solidaridad de la brigada médica cubana que viene con todo su corazón a ayudarnos a combatir el virus con su personal y con el interferón B2. Más allá de eso, lo que sí es responsabilidad nuestra como población, es acabar con la pandemia de la narco dictadura y el sistema de privilegios de la salud pública.

Acompañamos al Perro Amarillo, a la doctora Figueroa y al doctor Umaña en la exigencia de insumos médicos suficientes y oportunos para combatir la emergencia, así como emplear a personal de salud hondureño para enfrentar la crisis, pero ninguno de estos debe confundir a la opinión pública y mucho menos derechizarla pretendiendo desconocer desde su sesgo ideológico la importancia de la solidaridad internacional y las demostradas capacidades de las brigadas cubanas, tan necesarias y útiles para la humanidad y nuestro país.

Sin duda, le deben una disculpa al pueblo hondureño, al mundo y especialmente a la Cuba humana y solidaria que siempre nos enseña que a diferencia de los valores de la derecha, y parafraseando al Che, la revolución verdadera está guiada por grandes sentimientos de amor.

¡EXIGIMOS RECTIFIQUEN SU POSICION! ¡VIVA LAS BRIGADAS MEDICAS CUBANAS ¡VIVA EL INTERNACIONALISMO REVOLUCIONARIO!

Políticamente incorrectos Libertad Digital nace para denunciar los abusos, la corrupción y atropellos de los gobiernos de turno en Honduras y América Latina.

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