Seguinos

Vigilante del Técnico Alemán pierde la vida tras se embestido por un rapidito en San Pedro Sula

Noticias

Vigilante del Técnico Alemán pierde la vida tras se embestido por un rapidito en San Pedro Sula

Vigilante del Técnico Alemán pierde la vida tras se embestido por un rapidito en San Pedro Sula

Por: David Fajardo

El día de hoy (Martes, 24 de agosto del 2021), el día empezó normal para el ahora difunto Santos Albino Romero, cumplió su jornada de trabajo en tiempo y forma como de costumbre, hasta que repentina y fatalmente un microbus del sector de Chamelecón le arrebató la vida tras embestirlo en Barrio la Guardia, la avenida Nueva Orleans, misma avenida que transitó todos los días durante años para dirigirse a su puesto de trabajo.

Santos Albino Romero (51 años de edad), laboraba como vigilante en el Centro Técnico Hondureño Alemán, instituto emblema de la educación técnica, la perdida física de Albino causó conmoción en la comunidad estudiantil, docentes, personal administrativo y demás miembros del personal civil del instituto. Los testimonios y relatos de quienes tuvieron (tuvimos), la oportunidad de compatir con Santos Albino, mejor conocido como ´´Romero´´, narran que era una persona alegre, que desempeñaba su cargo con entusiasmo y esmero.

Para quienes lo trataron (tratamos), más allá de la relación estudiante-vigilante, pueden constatar que era un ser humano noble, siempre dispuesto a brindar su ayuda y apoyo a quién lo necesitaba. Romero particularmente reconocido por portar un sombrero de mimbre, permanecer a pesar del sol calcinante del mediodía al pie del portón para vigilar el ingreso de los estudiantes de Asesoría Alemana y por transportarse en una motocicleta, misma en la que perdió la vida.

Romero perdió la vida, como la pierden los obreros de este país, sin nada con ellos, más que la necesidad constante de vender su fuerza de trabajo, murió en una calle bajo un cielo nublado de San Pedro Sula, esa ciudad llena de madres que lloran a diario la perdida de sus hijos y los obreros lloran en silencio la amargura constante de pagar la pena del cruel delito de ser pobres.

Imagen cortesía El País

Comentarios

Más en Noticias

Hasta arriba