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Tan grave es el robo al IHSS o las elecciones, como el de la bicicleta al uruguayo

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Tan grave es el robo al IHSS o las elecciones, como el de la bicicleta al uruguayo

La misma indignación que causa el hurto al uruguayo Tabaré Alonso de su bicicleta llamada “America” debería despertar el mismo sentimiento ante los insistentes y hasta normalizados actos de corrupción realizados por la actual administración nacionalista en Honduras según analistas.

La hospitalidad al extranjero es parte de nuestra cultura por eso es normal que ante un hecho con repercusión internacional como el robo de una “bicicleta” con valor sentimental por parte de este aventurero tengamos un sentimiento de vergüenza o culpa.

Sin embargo también es oportuno hacernos una autocrítica como ciudadanos y mencionar que también nos debería de indignar los constantes saqueos e ilegalidades a los que como sociedad estamos sometidos siendo estos responsables directos de la delincuencia común y la falta de oportunidades.

Casos de Corrupción que debemos conocer y merecen nuestra indignación:

El primer acto de corrupción que recoge la historia,  es la famosa contratación de un préstamo con los ingleses, para la construcción de un ferrocarril interoceánico por un monto de 27 mil Libras Esterlinas que nunca llegaron a ingresar siquiera a las arcas del Estado, gobernado por el dictador José María Medina.

El escándalo del bananagate, que el gobierno norteamericano investigó sobre los sobornos que el presidente de Chiquita, Eli M. Black, cayó del piso 44 de un edificio en Manhattan, en un aparente suicidio. En Honduras no pasó nada, a pesar que según medios norteamericanos, se comprobó que se había pagado un soborno a los altos funcionarios de la administración de Oswaldo López Arellano, los supuestos responsables han escalado los más grandes puestos dentro de la gremial empresarial.

Uno de los últimos episodios investigado por autoridades norteamericanas es el caso de un soborno en la Estatal empresa de telecomunicaciones Hondutel, donde el gobierno de EEUU hizo lo suyo, en Honduras, la Fiscalía General del Estado nunca dio a conocer de quien se trataba el testigo B y la impunidad se mantiene en el caso teniendo como único chivo expiatorio a Marcelo Chimirri ex director de la institución estatal.

Los últimos escándalos de corrupción el Instituto Hondureño de Seguridad Social IHSS, la Secretaría de Salud, La SAG del Caso Pandora y muchos más solo son muestra de la conexión entre grandes empresarios, el Congreso Nacional y sectores políticos influyentes.

No es casualidad que el robo al Seguro fue originado en un decreto del soberano Congreso Nacional.

Esa corrupción histórica de la clase dominante, sumada a la impunidad generalizada sobre este tipo de hechos, terminó siendo impuesta y aceptada como una sub cultura que se impregnó en casi toda la población, donde el ladrón que roba al pueblo “le entiende al trámite”, y el que le roba una bicicleta a un extranjero es un “muerto de hambre” que nos deja en vergüenza ante el mundo.

Políticamente incorrectos Libertad Digital nace para denunciar los abusos, la corrupción y atropellos de los gobiernos de turno en Honduras y América Latina.

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