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Honduras: la de los “de aquí” y la de los “de allá”.

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Honduras: la de los “de aquí” y la de los “de allá”.

Aunque los medios de comunicación privados oficialistas no lo dirán, esas palabras que el señor Juan Orlando Hernández Alvarado dijo en su discurso de la toma de posesión, de su segundo mandado ilegal e ilegítimo, ha sido tendencia en redes sociales. Pero detrás de esa pifia verbal, hay encerrada una verdad innegable.

En su discurso en el estadio Nacional, el señor reelecto inconstitucionalmente dijo: “Un abrazo para todos los que están aquí y los que están allá en Honduras”. Carne de cañón para desatar la creatividad de los memes en redes sociales. Pero pongámosle seriedad al asunto: los que son de aquí (se refiere a quienes están en el estadio Nacional de Tegucigalpa) y a los que están allá en Honduras, es una verdad que la mafia gobernante del país ha entendido muy bien.

Cierto es que en Honduras vivimos, desde hace varias décadas, dos realidades contrapuestas; nos han presentado dos Honduras muy distintas: la Honduras de aquí, la empobrecida, con niveles de desempleo altos, con precios de la canasta básica elevados, precariedad de la economía nacional, con muertes violentas a diario, alarmante situación de femicidios y profundización del deterioro a los derechos humanos de la población.

Esa es una Honduras, de los que están aquí, que lo viven y padecen a diario; esa Honduras que los medios de comunicación intentan ocultar; esa Honduras que las cúpulas militares, económicas, religiosas y políticas ignoran para sus beneficios propios y conveniencias.

La otra Honduras, es aquella donde la libertad de mercancía es más importante que las libertades de expresión y prensa, esa otra Honduras es aquella donde los fuertes siempre pisotean a los débiles, donde el extractivismo es el principal plan de desarrollo en detrimento de la cultura y vida de los pueblos originarios; esa otra Honduras donde se proponen leyes y reformas que facilitan y fortalecen los pactos de impunidad; esa otra Honduras es aquella que nos vende el dictador moderno disfrazado de demócrata.

Un signo claro de esa Honduras de los de allá, fue la ceremonia que legitimaba la violación a la Constitución de la República, a través de la reelección de Hernández Alvarado. Qué mejor escenario que el estadio Nacional, donde siempre se han hecho ese tipo de eventos, pero que en esta ocasión es bueno recordar el nombre de esa instalación deportiva: Tiburcio Carías Andino; el dictador de la Honduras de los de allá; esa Honduras de violencias políticas e injusticias en nombre de las leyes.

Pues en esa Honduras de los de allá, se oficializó la dictadura moderna del antañón partido Nacional, del que también formó parte el dictador Carías Andino.

La Honduras de aquí y la Honduras de allá, no son más que dos realidades que apuntan a un solo objetivo: que los grupúsculos mafiosos borrachos de poder que han gobernado, sigan pisoteando a las mayorías de nuestra indivisible y amada Honduras.

Radio Progreso y el ERIC-SJ.

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