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Honduras al borde del colapso económico y social.

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Honduras al borde del colapso económico y social.

Honduras, el país más pobre de Latinoamérica, además de violento y corrupto, está al borde del colapso económico y social, de acuerdo con organizaciones como el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) y el Comité de Familiares Detenidos, Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

Esta nación ubicada en el corazón de Centroamérica tiene 8.6 millones de habitantes y   según un reporte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de 2017, los hondureños en condiciones de pobreza son 6,7 millones, de los cuales 3.9   están bajo la sombra de pobreza extrema o miseria.

A ello se suma, dice el FOSDEH, que el total de asalariados del país es de 1.3 millones y de ellos el 71 por ciento, recibe menos del salario mínimo establecido por el Ministerio del Trabajo (374 dólares), mientras el resto está en la categoría de subempleo.

Luego del paso del huracán Mitch en 1998 que dejo unos 12 mil muertos y pérdidas por unos 5 mil millones de dólares en este país, se condono la deuda externa de Honduras por alrededor de 3 mil millones de dólares en 2006, durante el gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales.

Los países que condonaron la deuda lograron que Honduras creara la Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP), la cual con los fondos condonados implementaría programas para reducir la pobreza y la miseria del pueblo hondureño.

Sin embargo, Zelaya incumplió la finalidad de la ERP y durante su gobierno se retiró de Honduras la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI). Zelaya fue depuesto por un Golpe de Estado en junio de 2009.

Sin embargo, la pobreza y miseria se sigue incrementando, el presupuesto del país, aprobado por el Congreso Nacional cada año, se ejecuta sin planificación para el desarrollo del país, con poca transparencia, advierte el FOSDEH.

El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), hace una radiografía permanente del accionar que hace el gobierno con el presupuesto y este organismo de la sociedad civil está integrado por economistas hondureños de reconocido prestigio.

“Los datos constatan que el Presupuesto ha perdido su razón de ser como una herramienta para el desarrollo, ausencia de planificación y la escasa discusión publica y técnica, se confabulan con una aprobación seriamente cuestionada”, señalo dicho organismo en un foro reciente “Señales de Alerta”, realizado en Tegucigalpa.

Raf Flores del FOSDEH, menciono que en Ginebra organismos internacionales han recomendado a Honduras implementar un presupuesto participativo, transparente y respetuoso de los derechos económicos, sociales y culturales de la población.

El presupuesto 2018 aprobado por el Congreso Nacional es de 10.084 millones de dólares.

Los pilares de desarrollo, el FOSDEH menciono deben de ser: educación, infraestructura, prioridades que no están plasmados en el gobierno que preside Juan Orlando Hernández, quien en las elecciones generales de noviembre 2017 se reeligió en el cargo, violentando la Constitución de la Republica, que prohíbe la reelección.

El presupuesto asignado al presidente de la Republica, es de los más grandes, no tiene transparencia y se han emitido varias leyes por parte del Congreso Nacional para blindar que se dé a conocer el paradero de dichos fondos.

Incluso, la primera dama o esposa del mandatario desde hace varias décadas, con gobiernos nacionalistas y liberales, tiene a su disposición un millonario presupuesto que también se maneja confidencialmente.

Mientras los miembros del Congreso Nacional, integrado por 126 congresistas, entre nacionalistas, liberales, Libertad y Refundación (Libre del expresidente Zelaya), Democracia Cristiana, Unificación Democrática y Partido Innovación y Unidad (PINU), además de su salario mensual, son beneficiados por un denominado” Fondo Departamental” que es de 16.8 millones de dólares en 2018.

Este Fondo fue aprobado en 2006 durante el gobierno de Manuel Zelaya.

“Acceder al Fondo Departamental es ley y derecho de todas las bancadas”, expreso Rafael Sarmiento, congresista por Libre al justificar recibir fondos, que se otorgan supuestamente para desarrollar sus respectivas comunidades, sin ningún control y transparencia.

“En síntesis el Fondo de Desarrollo Departamental tiene todas las características de ser un mecanismo de instrumentalización de proselitismo político”, manifiesta el FOSDEH en su análisis del presupuesto 2018.

Para el desarrollo de las comunidades del país, hay asignaciones para las municipalidades, y para otras instituciones, lo que evidencia la duplicidad de funciones, no solo en este caso, sino en otras disposiciones del presupuesto de este año.

“No existen políticas públicas, ni presupuesto para que los pobres de Honduras puedan vivir en condominios”, cita el FOSDEH, “lo único que existe es una promesa presidencial de construir 150 mil anuales para totalizar 600 mil en cuatro años”, refiriéndose al periodo presidencial.

También que los jóvenes que son la mayoría de la población no tienen prioridad en el presupuesto, por ellos unos 100 mil emigran anualmente rumbo a Estados Unidos empujados por el desempleo, violencia que galopan en este país.

Desde el gobierno de Porfirio Lobo Sosa al actual de Juan Orlando Hernández se han emitido alrededor de 80 fideicomisos, que está afectando ya directamente a los institutos de previsión, como el de los empleados públicos (INJUPEM), Instituto de Previsión del Magisterio (IMPREMA), Instituto de Previsión Militar (IPM), Sindicato de Trabajadores de la Universidad (SITRAUNAH).

Hay una ley de secretos que impide ver como se realizan las ejecuciones financieras de 18 instituciones del Estado, indica este organismo.
Para construir un denominado Centro Cívico en Tegucigalpa, que albergara las oficinas de diversas instituciones estatales ya se anunció     que para construirlo se desembolsaran 42 millones de dólares de los citados fondos de previsión social.

Mientras se privatizan los centros de salud, la población muere por falta de medicinas y atención médica gratuita, el gobierno de Hernández militariza cada vez más el país, fomenta la represión, incluso reprime a un grupo de policías que el año anterior se fueron a una huelga de brazos caídos.

El Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (COFADEH), ha denunciado asesinatos de jóvenes que participan en manifestaciones contra la reelección de Hernández.

Las manifestaciones se realizan periódicamente en diferentes partes del país, luego de las elecciones generales de noviembre 2017, donde se denunció fraude contra Salvador Nasralla, candidato presidencial del partido Libertad y Refundación (LIBRE).

El COFADEH ha denunciado unos 32 asesinatos de jóvenes que han participado en las protestas, además de estar encarcelados unos 36 jóvenes, algunas mujeres capturadas en las manifestaciones en diferentes sectores.

Mientras hay un escaso presupuesto para la educación y salud de la población, Hernández se caracteriza por militarizar el país, cazar jóvenes, muchos de ellos integrados a las pandillas empujados por la pobreza, desempleo, pese a que ese sector de la población hondureña es mayoría, alrededor del 60 por ciento.

Tanto es la mente represiva del gobierno de Hernández, que, en este mes de abril de 2018, ya informo que, en la ciudad de San Pedro Sula, al norte del país, construirá la cárcel más grande de Centroamérica, a un costo de 60 millones de dólares.

Este nuevo centro penitenciario tendrá capacidad para albergar 3, 298 reclusos.

Por: Miriam Mercado

Libertad Digital nace en la primera gran oleada de digitalización del siglo XXI. Consciente de nuestro tiempo, dejamos por sentado que un periódico digital en una época tan inestable en nuestra querida Honduras, no podía ser sino políticamente vanguardista y progresista.

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